HISTORIAL BALLET SAN PETERSBURGO
El Ballet del Teatro de San Petersburgo de Rusia, ocupa un lugar muy especial entre las Compañías de Ballet de la citada Ciudad Rusa. La Compañía ofrece representaciones para gran cantidad de espectadores, no solo en su Ciudad y en el escenario del Kirov, sino en Moscú y en muchas otras Ciudades de Rusia, esta Compañía se ha convertido en una de las que más Giras Internacionales realiza, con un repertorio que incluye músicas Clásica y Moderna.
Todos los directores y maestros de ]a Compañía han estudiado y se han graduado por la Academia de Ballet Vaganova, la cual ha producido los más grandes artistas de Ballet de todos los tiempos, esta Academia de Ballet, que ha sido aclamada nacional e internacionalmente, se asegura que a los cuidadosamente seleccionados estudiantes les sea dada la oportunidad de desarrollar su profesionalidad y de traer éxito al país.
Cada bailarín del Ballet de San Petersburgo, ha recibido el mejor entrenamiento, es agradable recordar que la gran escuela Vaganova de San Petersburgo recientemente ha celebrado sus 250 años de existencia, años que han visto la creación de milagrosas generaciones de artistas, cuyo talento y actividad son imprescindibles en la historia del Ballet.
El arte que las Compañías lleva a sus audiencias se basa en los eventos que evolucionaron en el escenario del Teatro del Ballet Imperial de Marinski y fueron relacionados con la fundación y apertura de la mundialmente famosa escuela de Danza Rusa.

El Ballet en Rusia data de 1738 y la fundación de una escuela de danza en San Petersburgo por el maestro bailarín francés Jean Baptiste Landre para los niños de los sirvientes de palacio, fue la Emperatriz Catalina II quien decretó la creación del Teatro Bolshoi como casa para el desarrollo de la Opera y del Ballet en la capital de su imperio, la Ciudad de San Petersburgo, fue allí donde la influencia de destacados artistas de Ballet de Europa del Oeste ayudó a la creación del BalIet Ruso.
Charles Louis Didelot es el primero de estos, el arquitecto del Ballet de San Petersburgo durante el comienzo del siglo XIX, más tarde con la llegada del Ballet Romántico, las bailarinas estrellas de la época vinieron a Rusia y triunfaron, influenciadas por Marie Taglioni y Fanny Elssler.
"Giselle" fue producida en San Petersburgo sólo un año después de su estreno en París, aunque se trataba de una versión inadecuada, pero no fue hasta que Jules Perrot, un genio del Ballet Romántico llegara a San Petersburgo como coreógrafo en 1848 que el repertorio del Teatro Bolshoi fue aumentado por varias de sus obras de arte, trabajos que todavía hoy día pennanecen.
Perrot seria sucedido después de 10 años por otro sobresaliente maestro francés de ballet, Artur.St. Leon, quien también permaneció durante una década, creando y supervisando el creciente poder y belleza del estilo de danza del Ballet de San Petersburgo.
Pero fue a su sucesor como primer maestro de bailarín de su Majestad Imperial el Zar, Marius Petipa, a quien se le debe el florecimiento del Ballet de San Petersburgo, y la creación de ballets, los cuales continúan deleitando al público.
Petipa llegó a San Petersburgo en 1847, cuando llevaba 29 años como bailarín y coreógrafo, trabajo con Perrot, aprendiendo mucho sobre la creación de ballets dramáticos, sirvió como segundo Maestro de Ballet bajo las órdenes de Sto Leon. En 1869 alcanzó el puesto de primer Maestro de Ballet, puesto que mantuvo hasta 1903.

Fue debido a la inspiración de bailarines italianos y la ayuda de eminentes pedagogos como Cristian Johanson, que Petipa fue capaz de producir espectaculares Ballets, y es debido a ello que el Ballet de San Petersburgo instalado en 1886 en el Teatro Mariinski, que todavia es su casa, debe su grandeza al Siglo XIX.
Los bailarines rusos ahora podían rivalizar e incluso mejoraban a los italianos. Cuando el arte de la coreografía se había devaluado en Europa y el Ballet era considerado como un accesorio trivial de la Opera el Ballet en San Petersburgo era una rara excepción, obras de arte como "La Bella Durmiente" ó "La Bayadere", sirven para recordamos que el BaIlet es todavía capaz de producir obras de gran belleza.
La gente de San Petersburgo está orgullosa de su tradición en Ballet Clásico, a la que consideran como una parte importante de su herencia cultural, Mr. Bruskin, Director Artístico del Ballet de San Petersburgo, es un Director de Ballet altamente respetado en Rusia, y hace lo mejor para mantener y presentar lo mejor de las tradiciones del Ballet Clásico de San Petersburgo. El principal objetivo de esta Compañía es darle a una variada audiencia la oportunidad de experimentar la riqueza y variedad del Ballet Clásico Ruso. Hoy día su Compañía en colaboración con una estrella del reconocimiento y estatus internacional de Galiana Metzenseva, es una de las fuentes del verdadero "Espíritu de San Petersburgo", en muchos aspectos superando el nivel que tenia el Teatro Kirov, se trata por tanto de una Compañía con una larga y distinguida historia.
Actualmente el repertorio de la Compañía incluye varios números de danza, y una gran selección de Ballets Clásicos y Modernos. Los más famosos y tradicionales Ballets Clásicos que fueron creados y preservados en San Petersburgo, tales como "La Bella Durmiente", "Gisele", "El Lago de los Cisnes", "Cascanueces", "La Bayadere", "Don Quijote", etc. son representados por esta Compañía, internacionalmente reconocida como la más exquisita, aristocrática y sutil y de una belleza inmortal. Este particular estilo fue siempre preservado como una parte importante de la herencia del Ballet Ruso, este arte de representar está caracterizada por la gran expresividad y proporciona la oportunidad de experimentar la pureza verdaderamente único estilo de danza del Ballet de San Petersburgo, el cual se convirtió en famoso mundialmente por su elegancia, belleza y clase.
ayuda de eminentes pedagogos como Cristian Johanson, que Petipa fue capaz de producir espectaculares Ballets, y es debido a ello que el Ballet de San Petersburgo instalado en 1886 en el Teatro Mariinski, que todavia es su casa, debe su grandeza al Siglo XIX.
Los bailarines rusos ahora podían rivalizar e incluso mejoraban a los italianos. Cuando el arte de la coreografía se había devaluado en Europa y el Ballet era considerado como un accesorio trivial de la Opera el Ballet en San Petersburgo era una rara excepción, obras de arte como "La Bella Durmiente" ó "La Bayadere", sirven para recordamos que el BaIlet es todavía capaz de producir obras de gran belleza.
